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sábado, 5 de julio de 2014

LA TRISTEZA







Terrible
es la danza del fuego que deja la tristeza.
Mi corazón 
desciende a los abismos de las cloacas,
mientras mi alma claudica.

Ruidos de cuchillos sesgan mi frente
ante un tristísimo día
a pesar de los verdes altiplanos
donde hoy la hierba no crece, no.
Árboles siniestros crean
mi paisaje de un clamor de amor.

Hoy hay nido
para albergar tanto dolor,
ni brazos llenos de amor
para calmar mi desasosiego.
Hoy soy protagonista del libro
que jamás ha de acabar:
la tinta vencida gotea de sus páginas
derribando lápices, sueños,
y su negra sangre
abríame de nuevo las heridas.

En el rojo campo de batalla
un exterminio de corazones hubo,
todos diseminados, negros,
perecidos a mi vida.

Tristeza que te elevas
a todos los altares;
incluso una pesadilla
puede ser alegre a tu lado,
porque no hay más horizonte
que tu sombra acechándome con la guadaña.

Guillem de Senent. Todos los derechos reservados. 28/09/2012

3 comentarios:

  1. Muy bellos tus versos, con hermosas metáforas, ritmo que arrastra a leerlos. Felicidades. Un abrazo

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  2. Gracias, Ana María. Mi intención es que los lectores y yo disfrutemos juntos del mundo de las palabras.

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